Bienestar

Masajes. Magia en las Manos

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Los Masajes son técnicas manuales que, en sus diferentes variedades, buscan la relajación del cuerpo y del espíritu por medio de la liberación del estrés y de cualquier tensión, ya sea nerviosa o muscular.

Un Poco de Historia

Intentar conocer su origen es fácil. Posiblemente, los masajes, como técnica para relajar la tensión muscular, se remonta a la aparición de los primeros seres humanos.

Imaginémonos a aquel antepasado nuestro que, intentando relajar un, quizá, tirón muscular producido por su actividad física cotidiana, comenzó a masajearse la parte de su cuerpo dolorida (automasaje).

masaje relajante

Y, continuando con este juego de imaginación, pensemos en que, al ver lo que estaba haciendo, y con el ánimo de ayudarlo, uno de sus compañeros empezó a aplicarle los mismos movimientos manuales que le había visto hacer (masajes aplicados por una persona a otra).

Efectivamente, éste, como cualquier otro juego imaginativo, nos marcaría el inicio de los masajes como práctica dirigida a aliviar molestias musculares.

Si lo que buscamos es delimitar el origen de una forma algo más exacta, tendríamos que buscarlo en las primeras pruebas arqueológicas que hayan llegado hasta nosotros.

Guiándonos por estas pruebas, nos remontaríamos a civilizaciones como la de Mesopotamia, China, Egipto, Grecia, Roma…

En diferentes soportes y de distintas maneras, en todas ellas se han encontrado estas referencias a los Masajes como práctica y técnica aplicada a las personas con los mismos fines con los que, en la actualidad, se continúa aplicando.

Masajes y sus Beneficiosos Efectos Terapéuticos

masaje

El Masaje, como técnica terapéutica, tiene numerosos efectos beneficiosos para nuestra salud, física y espiritual.

Entre ellos, podemos nombrar el alivio significativo del dolor, la disminución de la ansiedad y la depresión, la reducción temporal de la presión arterial y la frecuencia cardíaca, la recuperación del rendimiento muscular y la mejora del sueño.

Además es útil para la activación del sistema nervioso parasimpático (que es el que, junto con el sistema nervioso simpático, controla las funciones y actos involuntarios, regulando el aparato cardiovascular, el digestivo y el urinario).

Y aumenta el flujo de linfa por el sistema linfático (que, entre otras funciones, tiene el importantísimo cometido de encargarse de nuestro sistema inmunológico).

Clases y Tipos de Masajes

Existe una gran variedad de tipos y clases de masajes. Todos enfocados, básicamente, a un mismo fin pero utilizando técnicas, manipulaciones y procedimientos distintos, muchas veces, los unos de los otros.

En la lista que sigue daremos los nombres de algunos de ellos y una breve explicación.

  • Masaje Clásico o Sueco: Es, quizá, la forma de masaje más conocida y, también, la más utilizada. Con sus cinco manipulaciones básicas (deslizamiento, amasado, vibración, percusión y fricción) es perfecto para disminuir el dolor crónico, la fatiga y la rigidez en las articulaciones.
  • Masaje Ayurvédico: Dentro del estilo de vida ayurvédico, este tipo de masaje se recomienda como práctica diaria a fin de mantener un estilo de vida sano. Tiene, como fin principal, la activación del sistema y circulación linfática. Consiguiendo, además, el alivio del dolor, reducir el cansancio y, por supuesto y gracias a esa activación del sistema linfático, mejorar el sistema inmunológico y aumentar la longevidad.
  • Masaje Tradicional Tailandés: es un masaje profundo y completo del cuerpo, que comienza por los pies y va progresando hacia arriba. Se centra en las líneas de energía que recorren nuestro cuerpo con el fin de eliminar cualquier tipo de bloque que se pueda encontrar en ellas. Estimulando, al tiempo, el flujo de sangre y linfa por sus respectivos sistemas circulatorios. Es un tipo de masaje estupendo para tratar afecciones musculoesqueléticas y la fatiga. Con efectos muy eficaces ante dolores articulares en afecciones como la artritis.
  • Acupresión: técnica similar a la Acupuntura pero que, en lugar de la utilización de agujas, se usa la presión, principalmente, de los dedos, aunque el masajista también puede utilizar otras partes de su cuerpo (palmas de las manos, codos…) para ejercer la presión sobre los puntos. Esta presión es aplicada a los puntos de acupuntura para deshacer los bloqueos en los meridianos y que la energía pueda discurrir correctamente y sin interrupciones. Sus beneficios son semejantes a los que puede darnos la acupuntura.

Otros Tipos de Masajes

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Hemos nombrado, sólo, unos pocos ejemplos de los diferentes tipos de masaje existentes. Porque hay bastantes más.

Unos clásicos, como los reseñados en la lista, y otros más actuales. Pero, todos enfocados a ese mismo fin del que ya hemos hablado más arriba: Relajar el cuerpo y el espíritu y devolver la salud a ambos.

Entre los más actuales podemos nombrar, por ejemplo, el Masaje de Estimulación Biomecánica o B.M.S., la Terapia Craneosacral o la Terapia de Punto Gatillo.

Para Terminar…

… Decir que, cualquiera que sea el masaje que se elija, bien por preferencia, bien por recomendación, la experiencia que se obtendrá será muy satisfactoria, placentera y reconfortante. Porque, como decimos en el título del presente artículo, en las manos de un experto masajista habita la “Magia”.