Misterios

La Atlántida y sus Misterios

La Atlántida

La historia de la Atlántida, que Platón nos mostró en los diálogos de Critias y de Timeo, ha sido una de las más investigadas y una sobre las que más se ha especulado.

El Origen de La Atlántida

Hacia el año 356 a.C, el filósofo griego Platón, en los diálogos de Timeo y de Critias, nos muestra una misteriosa isla en la que vivía una enigmática civilización.

Esta isla y sus habitantes a lo largo de unos 2.400 años, han fascinado a historiadores, filósofos, escritores y artistas de todo tipo que se han inspirado en la historia de la Atlántida y su civilización, la cual es considerada como una de las más avanzadas de la historia antigua, con una tecnología y una sociedad enormemente evolucionadas.

Se dice que la Atlántida fue una idílica sociedad, en una isla paradisíaca, y que sus habitantes eran hábiles navegantes capaces de cruzar el Océano Atlántico con la intención de explorar y conquistar.

“Porque está relacionado en nuestros registros cómo alguna vez su Estado mantuvo el rumbo de un poderoso anfitrión, ….. y fue posible que los viajeros de esa época cruzaran desde él (desde Atlantis) a las otras islas y de las islas a todo el continente frente a ellas, que abarca el verdadero océano (Atlántico) …

Timeo. Platón

Critias (en los diálogos de Critias, de Platón) dice que su abuelo le contó la historia de la Atlántida y que éste, a su vez, la escucho del estadista ateniense Solón, quien la había oído de un sacerdote egipcio.

Se cree que lo que Platón pretendía con la Atlántida era expresar e impulsar la idea de una sociedad perfecta. Y que en ella usaba las historias de antiguas victorias y desastres, para hablar de eventos sucedidos más recientemente, como por ejemplo la guerra de Troya.

¿Dónde está la Atlántida?

Los científicos y los historiadores han intentado averiguar más sobre la Atlántida. Pero un dato en el que no logran ponerse de acuerdo es en su ubicación. Existen multitud de teorías y se ha especulado mucho sobre el punto exacto en el que podría haberse encontrado la Atlántida, en caso de ser un lugar real de la antigüedad.

A falta de pruebas tangibles, la gran mayoría de los historiadores modernos creen que la historia de Atlántida es, solamente, un mito. Y suponen que Platón creó una historia ficticia, haciendo una mezcla de algunos datos reales y otros inventados.

Se ha dicho que la mítica isla de Platón se podría ubicar en lugares como Chipre, en el Mediterráneo oriental, cerca de las islas Azores, en medio del Océano Atlántico, en alguna aparte del Triángulo de las Bermudas, frente a la costa de los Estados Unidos o, incluso, en otros lugares más exóticos como la Antártida o Indonesia. 

También hay estudios que señalan la ubicación de la Atlántida en la pequeña isla de Santorini, así como en Creta, Malta, España u otros sitios arqueológicos alrededor del Mediterráneo.

Hace algunos años, se hizo un estudio que condujo a un interesante descubrimiento. Se trata de una isla subacuática en el Mar Mediterráneo, a pocos kilómetros al norte de la isla de Santorini. Esta isla submarina parece coincidir con lo que sería la Atlántida de Platón.

¿Por Qué No se Sabe Dónde está la Atlántida?

¿Cuál podría ser la razón de tanta confusión con respecto a la ubicación de la Atlántida? Resulta que es muy importante, y también muy complicado, hacer una traducción correcta y fiel al texto original, cuando se trata del lenguaje griego. Porque incluso el solo hecho de cambiar una coma, puede variar completamente el significado de la frase.

Una frase corta puede tener dos significados completamente diferentes e, incluso, opuestos. Un buen ejemplo de esto es una famosa cita del oráculo de Delfos: “Ve, regresa, no mueras en la guerra” Esta frase puede tener dos significados completamente opuestos, dependiendo de dónde se supone que debe estar una coma faltante, antes o después de la palabra “no”.

Este podría ser el origen de la confusión y el porqué de la multitud de especulaciones sobre la ubicación de la Atlántica.

¿Cómo Era la Atlántida?

Platón, en sus diálogos, describe la Atlántida como una isla mucho más grande que Asia y Libia juntas. Y en sus textos dice que se encuentra en el Atlántico, más allá de los pilares de Hércules, en el estrecho de Gibraltar.

Como hemos dicho antes, Platón habla de que los habitantes de la Atlántida tenían una cultura muy avanzada y una forma de gobierno muy similar a le que se describe en su obra “Republica”.

Está enorme isla y su civilización estaban protegidas por Poseidón, que hizo a su hijo Atlas rey de la geografía de la isla y del océano alrededor de esta.

Los atlantes conquistaron África hasta Egipto y Europa hasta Tirreno (Italia etrusca). Pero más tarde fueron expulsados por una alianza que estaba liderada por Atenas.

Cuanto más poder e importancia ganaban los atlantes, más disminuía su ética. Entonces, Poseidón, como castigo por su mal comportamiento, envió terremotos e inundaciones hasta que la Atlántida fue destruida por completo y se hundió en el fondo del mar.

Algunas Investigaciones Inspiradas en la Atlántida

La historia de la Atlántida causó mucha controversia en la antigüedad. Se cuenta que uno de los seguidores de Platón, Crantor, creyó la historia. Pero, unos siglos más tarde, Strabo al escribir sobre este tema, recordó el chiste de Aristóteles sobre la capacidad de Platón para conjurar naciones de la nada.

En el año 1882, el ex congresista estadounidense Ignatious L. Donnelly publicó “Atlantis: The Antediluvian World“. Este libro de pseudoarqueología dio paso a una multitud de obras que trataban de localizar y estudiar una Atlántida histórica.

Donnelly, en su libro, planteaba la hipótesis de una civilización avanzada cuyos inmigrantes habían poblado una gran parte de la antigua Europa, África y América y cuyos héroes habían inspirado la mitología griega, hindú y escandinava. Los teósofos de principios del siglo XX popularizaron y elaboraron las teorías de Donnelly, las cuales, con frecuencia, se incorporan a las creencias contemporáneas de la Nueva Era.

En 1679, Olaus Rudbeck publicó “Atland“, un trabajo en cuatro volúmenes, donde el científico sueco intentaba demostrar que Suecia era el lugar original de Atlantis y que todos los idiomas humanos descendían del sueco. Y aunque Rudbeck era una gran autoridad en su tierra natal, fuera de Suecia casi nadie encontró convincentes los argumentos de Olaus Rudbeck.