Filosofía Oriental

Chi Kung. Desarrollando Nuestra Energía

chi kung

Practicando Chi Kung, también escrito Qi Gong, conseguiremos desarrollar nuestra energía, enfocándola hacia la salud, la fuerza interna y el entrenamiento mental en el más amplio sentido de estos tres conceptos.

Pero ¿Qué es el Chi Kung?

chi kung

El Chi Kung se puede definir como la práctica simultánea de movimientos pausados, respiración rítmica y profunda y estado mental tranquilo y meditativo unidos y coordinados con el fin de conseguir la salud física y espiritual del practicante.

La primera impresión, una vez leída la explicación que hemos dado en el párrafo anterior, que se puede tener es que el Chi Kung es lo mismo que el Tai Chi, que ambas prácticas son idénticas. Y es lógico pensar de esa manera.

Pero, si profundizamos más en ambas técnicas y en su significado intrínseco, en su esencia, nos daremos cuenta de que no es así.

¿En Qué se Diferencian el Chi Kung y el Tai Chi?

Es evidente que pensar en pretender profundizar en la filosofía, en la esencia, como decíamos antes, de estas dos técnicas en el presente articulo sería algo descabellado.

La naturaleza, la sustancia y el alma de ambas prácticas son tan amplias y, al tiempo, sutiles que, para comprenderlas en toda su extensión, se necesita bastante más que el espacio que ocupa este comentario.

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Pero, aunque lo dicho anteriormente es verdad, intentaremos dar una explicación, muy superficial, eso sí, a la pregunta para no dejarla sin respuesta.

El Chi Kung no está considerado como un arte marcial. Es una técnica dirigida a descubrir, manejar y controlar la energía interna con el fin de mejorar nuestra salud, tanto la corporal como la mental, y la prevención de enfermedades.

El Tai Chi, por el contrario, sí está considerado como un arte marcial. Y aunque, al igual que el Chi Kung, y de ahí esa posible confusión si se desconocen sus diferencias, utilice movimientos pausados, una técnica de respiración especial y precisa y un estado mental concentrado y profundo, está práctica está dirigida a utilizar esa misma energía como entrenamiento con fines defensivos u ofensivos en el combate.

Básicamente, se podría resumir, aún más, de la siguiente manera:

El Chi Kung es una práctica de interiorización. Pues la energía que se ejercita no se proyecta hacia el exterior.

El Tai Chi es una práctica de exteriorización. Pues esa energía sí se proyecta hacia el exterior.

Pero, repetimos, estas simples y breves diferenciaciones que hemos hecho son muy resumidas. Y quienes realmente estén interesados en una u otra, o las dos al tiempo, deberán profundizar mucho para conocer esas sutiles diferencias que ambas tienen.

Y cuando lo hagan, descubrirán que incluso con las particularidades que las diferencian, en muchas ocasiones, las motivaciones, fundamentos y fines de ambas parecen entrecruzarse y mezclarse.

Efectos Beneficiosos de la Práctica del Chi Kung

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El Chi Kung y su práctica aportará a nuestro cuerpo, a nuestra mente y, por tanto, a nuestra vida y la forma en la que la vemos, sentimos y asimilamos una serie de beneficios que harán que nos sintamos mucho mejor física, mental y emocionalmente y, por supuesto, mucho más “vivos”.

Entre estos beneficios podemos señalar, por ejemplo, que el Chi Kung, por la combinación de movimientos pausados y respiración profunda, reducirá nuestros niveles de estrés de una forma muy significativa. Llegando, incluso, a eliminarlo por completo de nuestras vidas.

Aumenta nuestra energía. Los movimientos que se realizan mientras se practica tienen el efecto de abrir los canales por los que circulan en nuestro cuerpo las energías (los meridianos que se estudian en Acupuntura), evitando, de esta forma, estancamientos o lentitud en el fluir de ésta y, por tanto, dándonos más energía y vitalidad.

Y mejora el funcionamiento del sistema gastrointestinal, fortalece el hígado y el páncreas y nos ayuda a eliminar las toxinas que se acumulan en el interior de nuestro organismo.

En Definitiva…

… El Chi Kung es una práctica en la que nos deberíamos fijar y prestarle la atención que se merece pues, los beneficios que obtendremos de su práctica bien valen el tiempo que le dediquemos.