Terapias Alternativas

Acupuntura. Entender la Enfermedad

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La Acupuntura, con más de 3.000 años de antigüedad, mira a la enfermedad y, por lo tanto, a la salud desde un prisma totalmente diferente a las terapias clásicas occidentales.

Acupuntura. Sus Orígenes

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Esta técnica, que pertenece a la Medicina Tradicional China, hunde sus raíces en lo más profundo de nuestro pasado.

El primer registro histórico data de al rededor del año 100 antes de Cristo. Pero su práctica, casi con total seguridad, se remonta a un tiempo muy anterior.

Con el paso del tiempo, la técnica de la Acupuntura se fue desarrollando, creciendo y evolucionando hasta llegar a los niveles de conocimiento con los que, en la actualidad, es practicada.

Es curioso, por ejemplo, comprobar la evolución que han tenido sus agujas durante todo este tiempo, tanto en los materiales con los que se han ido fabricando en los diferentes períodos como en sus distintos tamaños y grosores.

Difusión de la Acupuntura

Los primeros países por los que se fue extendiendo la Acupuntura, cuando salió de China, fueron Corea, Vietnam y Japón.

Más tarde, a partir de la segunda mitad del siglo XVII, comenzaría la expansión de la Acupuntura por Europa.

Y ya en el siglo XIX, la Acupuntura se difundiría por el resto del mundo.

Práctica de la Acupuntura

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La práctica de la Acupuntura se basa en el restablecimiento perdido del equilibrio de las energías (el yin y el yang) que circulan por nuestro cuerpo a través de unos canales específicos que lo recorren llamados meridianos.

Es, precisamente, el desequilibrio entre estas dos energía lo que desemboca en las enfermedades que sufrimos y padecemos, sean estas afecciones de la clase que sean.

Si las energías fluyen más rápido o más lento de lo que lo deben hacer o, incluso, se detienen y se estancan por algún tipo de obstrucción en los meridianos, el resultado es una dolencia que dependerá del meridiano y punto concreto en el mismo en el que el desequilibrio se haya producido.

Una vez localizado, por medio de diferentes técnicas de diagnóstico utilizadas para ello, como, por ejemplo, la toma de los pulsos (en acupuntura se toman los pulsos en tres puntos diferentes y a tres profundidades distintas en cada uno de esos puntos y esto en cada muñeca), el examen de la lengua u otras, dónde se encuentra el lugar en el que tiene origen el desequilibrio de las energías, se procede a actuar para conseguir que esa energía que no está en armonía recupere su flujo normal y, con ello, la sanación de la dolencia que aqueja al paciente.

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Para ello, se insertarán unas finas agujas (en la actualidad hechas de acero inoxidable) en los puntos precisos y a una profundidad específica a fin de estimular esos puntos y, así, conseguir el efecto deseado.

Efecto que no es otro que restablecer, de una forma correcta, el flujo de energía del que hemos hablado y recuperar el equilibrio anteriormente perdido.

En ocasiones, dependiendo de la apreciación del acupuntor que está llevando a cabo el tratamiento, esa estimulación de los puntos se puede incrementar por medio de la aplicación, a las agujas insertadas, de calor (moxibustión), o una ligerísima corriente eléctrica (electroacupuntura).

Técnicas Afines a la Acupuntura

Existen otra serie de prácticas y técnicas estrechamente relacionadas con la Acupuntura y cuya eficacia es, también, excelente.

Entre ellas vamos a nombrar sólo algunas.

  • La Acupresión: es la estimulación de los puntos de Acupuntura pero de una forma menos invasiva. Ya que, en lugar de agujas, estos puntos se estimulan utilizando, sólo, la presión ejercida con los dedos, la palma de la mano o el codo de la persona que está aplicando el tratamiento.
  • La Auriculoterapia: es el tratamiento de las dolencias por medio de la inserción de agujas en el pabellón auricular (la oreja), basado en el concepto de que en el pabellón auricular está reflejado todo el cuerpo y sus órganos. Y que actuando y estimulando los puntos de la oreja que son, a su vez, ese reflejo de las distintas partes del cuerpo, se consigue trabajar en esas zonas y, de esta forma, recuperar el equilibrio perdido.
  • La Reflexología: semejante a la acupresión, ya que para el tratamiento se utiliza la presión ejercida por los dedos del profesional que aplica el tratamiento y, también, a la auriculoterapia en el sentido de que considera que en las manos, o en los pies existe un fiel reflejo del cuerpo y los órganos que lo componen. Y que, trabajando los puntos correspondientes a ese reflejo, se consigue estimular la energía y sanar las afecciones que aquejan a esas partes u órganos que están enfermos.

Otras Técnicas Basadas en la Acupuntura

Además de las ya enumeradas en la lista anterior, existen otra serie de técnicas cuya base es la Acupuntura. Y por medio de las cuales podemos conseguir, también, esa estimulación de las energías y, con ella, la sanación de dolencias y, muy importante, también su prevención.

Algunas de ellas son el Tui-Na, la Sonopuntura o la Terapia con Ventosas.